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Joven gay del puerto Veracruz predijo su muerte en Facebook

El 4 de abril, cerca de las 21:00 horas, Luis Ángel Islas Ramírez escribió un mensaje en su muro de Facebook que preocupó a sus amigos. El joven de 28 años anunciaba: “perderé la vida”. Cinco días después su cadáver fue hallado a un costado de su cama.

Malaj Islas, como era conocido por sus amistades, recibió varias puñaladas en pecho, cuello, piernas y brazos. Los agentes investigadores ingresaron a su casa, ubicada en la colonia Playa Linda, en la zona norte del puerto de Veracruz, donde hallaron su cuerpo lleno de sangre, nada pudieron hacer por él.

El homicidio conmocionó a la comunidad Lésbico-Gay del puerto jarocho, a sus amistades y a su familia, que claman justicia inmediata.

Según el informe preliminar de la Policía Naval, Luis Ángel había pasado la noche con una persona que podría ser el principal sospechoso del homicidio.

El 9 de abril, por la mañana, compañeros de trabajo acudieron a buscarlo a su casa, ubicada en la Calle Playa de Sacrificios. Sospecharon que algo raro pasaba, ya que nunca se ausentaba sin avisar.

Al notar cosas “extrañas” en su vivienda, llamaron al 911 y, entonces, los uniformados ingresaron y descubrieron el cuerpo, dieron aviso a los peritos para que iniciaran las indagatorias para dar los responsables.

Un integrante de la comunidad LGBTI, que pidió el anonimato por motivos de seguridad, dijo que este crimen les impactó, por el mensaje que Malaj subió a sus redes sociales antes de morir.

En la publicación de Facebook, algunos de sus conocidos toman a broma la advertencia que hizo el joven, pero otros le ofrecieron ayuda.

Incluso, uno de sus contactos le comenta que ese 5 de abril, por la tarde, lo vio preocupado. Malaj contesta: “pues si bebé, a ver qué pasa”.

Los comentarios en ese post, de las últimas horas, lamentan lo sucedido. “Esta publicación resultó ser cierta. Descansa en paz amiguito”, escribe una de sus amigas tras saber de su muerte.

El activista asegura desde el anonimato que las autoridades deben tomar el caso como un crimen de odio, por la saña plasmada en la cantidad de heridas que tenía el cuerpo de Luis Ángel.

El 27 de marzo de este 2019, un joven estudiante de 17 años murió en forma similar, también en la zona norte de Veracruz.

Se llamaba Saúl, alumno del Conalep Los Pinos, cuyo cuerpo fue encontrado por su hermana y su cuñado dentro de su casa, tendido muy cerca de su cama.

El menor de edad fue asesinado de varias heridas punzocortantes, pero hasta el momento las autoridades de la Fiscalía General de Veracruz no han dado con los o el responsable del crimen.